Saltar al contenido
Misiones 765, 1er piso, Puerto Madryn
Próxima clase: mirá los horarios Próxima: mirá los horarios

Un lugar para entrenar, no para demostrar

La historia, la gente y los valores de BJJ Life, la academia de Brazilian Jiu-Jitsu de Misiones 765.

El tatami de BJJ Life en Misiones 765, con el logo de la academia en la pared

Nuestra historia

BJJ Life nació con una misión simple: crear un espacio donde la gente común pudiera entrenar, crecer y disfrutar del Brazilian Jiu-Jitsu sin presiones.

No somos una academia de competición exclusiva ni un lugar donde la gente viene a romperse los cuernos. Competimos, y con buenos resultados, pero eso es una consecuencia y no el motivo por el que abrimos la puerta cada día.

Somos un lugar donde venís a vivir mejor: a despejar la cabeza, bajar de peso, hacer amigos que se convierten en hermanos y salir de la rutina diaria.

El tatami de Brazilian Jiu-Jitsu es tu segundo hogar. Eso no es una frase de marketing: es lo que pasa cuando entrenás con las mismas personas tres veces por semana durante años.

礼と 掃除 礼と 掃除

Rei to Sōji: respeto y limpieza

Dos palabras que ordenan todo lo que pasa en el tatami. No es una filosofía colgada de la pared: se nota en cómo empieza y cómo termina cada clase.

Respeto

Se respeta al profesor, a los compañeros y a los rivales, entendiendo que todos son parte del aprendizaje. Rodás con alguien que confía en vos: se enseña, no se rompe. El cinturón que tenga la otra persona no cambia nada.

Pertenencia

Sentido de pertenencia real. El equipo se apoya dentro y fuera del tatami, y eso crea un entorno de confianza donde se puede aprender sin quedar en ridículo. El tatami no es del profesor: es del grupo que lo usa todos los días.

Limpieza

Limpiar el tatami al terminar la clase es parte del entrenamiento, no una tarea que queda para después. Se hace entre todos, lleva dos minutos y es la forma más concreta de cuidar un espacio compartido.

Acá no formamos atletas. Formamos gente. Si además salen medallas, mejor.

Quiénes están en el tatami

Los seis que dan las clases, con su graduación.

  • Jorge CatenaCinturón negro, profesor a cargo
  • Juanchi ContrerasCinturón marrón
  • Franco CermeloCinturón violeta
  • Mauro ValenzuelaCinturón violeta
  • David JaraCinturón violeta
  • Thiago DiazCinturón azul

Nuestros valores

Los seis que sostienen la academia, tal como los escribimos el primer día.

  • Familia

    Sentido de pertenencia real. El equipo se apoya dentro y fuera del tatami, creando un entorno de confianza y crecimiento.

  • Respeto

    Base de toda práctica. Se respeta al profesor, compañeros y rivales, entendiendo que todos son parte del aprendizaje.

  • Lealtad

    Compromiso con el equipo, el proceso y los valores. Estar presente, sostener y representar con coherencia.

  • Disciplina

    Constancia en el entrenamiento y en la vida. Hacer lo que hay que hacer, incluso cuando no hay ganas.

  • Actitud

    Mentalidad positiva y resiliente. Afrontar desafíos, aprender de los errores y seguir avanzando.

  • Honor

    Actuar con integridad. Representar los valores dentro y fuera del tatami, incluso cuando nadie está mirando.

Cómo es una clase

Hora y media, siempre en el mismo orden. Si es tu primera vez, ya sabés lo que va a pasar.

  1. Saludo

    Se entra al tatami sin zapatos y se saluda. Diez minutos antes ya estás adentro, así la clase arranca a horario.

  2. Calentamiento

    Media hora de preparación física: movimientos, movilidad y acondicionamiento. Vas a tu ritmo, nadie mira cuánto aguantás.

  3. Técnica

    Media hora en la que el instructor enseña técnicas específicas y las repetís con un compañero. Los detalles hacen la diferencia.

  4. Práctica

    Aplicás lo que viste, con resistencia controlada y sin apuro. Acá es donde la técnica empieza a tener sentido.

  5. Rodar

    Media hora de sparring con quien quieras, al ritmo que puedas. Tapeás cuando algo duele y seguís.

  6. Limpiar el tatami

    Entre todos, antes de irse. Lleva dos minutos y es parte del entrenamiento. Rei to Sōji: así cierra cada clase.

La primera clase no cuesta nada.

Venís, probás, ves si te gusta. No hace falta kimono, experiencia ni estar en forma.

Reservá por WhatsApp